EN UN CAFÉ DE MADRID

( A mi hermana Ana Mari, con todo mi cariño )
Sentado en un café de Madrid,
al amanecer de un nuevo día,
cansado tal vez de vivir
escribo como siempre, poesías.

Un largo caliente café me espera,
en mi casa, las paredes siguen vacías
que cuando apunta el alba escapo,
cual noche estuvo mi cama fría.

Que nadie sabe si marché
o si permanezco en casa todavía,
si mi corazón ha latido de felicidad
o las sombras del olvido, a mi lado caminan.

Y hoy escribo, como siempre poesías,
en un café donde nadie me conoce
ni sus miradas me dan alegría,
solo como siempre, con la mirada y el alma fría.

¡¡¡ Que pasen las horas... las horas del día,
que tarde la noche como siempre fría...
que en casa nadie me espera
y las noches se hacen eternas y vacías...!!!

Sólo pretendo estar en silencio,
que nadie me oiga o me diga...
que ya el silencio es mi celda,
cual condena ... condena mi vida!!!

Sentado en un café de Madrid
veo pasar los claros del día
como han pasado en otros tiempos...
solo... escribiendo poesías.

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